Traducción voluntaria, ¿sí o no?

Por Aurora C. Mena | 26 de septiembre de 2018

∎ El debate en torno a la traducción voluntaria no es precisamente nuevo: sus detractores son tantos como sus partidarios, y mucho se ha hablado de los beneficios que aporta y de los inconvenientes que puede traer consigo. Los estudiantes ven en ella una solución a ese hueco vacío en el apartado de experiencia del currículo y, a bote pronto, no parece mala idea: trabajas con textos para ONG que lo necesitan, ayudas, practicas, mejoras tus traducciones… Pero, ¿y si no es todo tan bonito como lo pintan? ¿Y si, como dicen algunos profesionales, muchas organizaciones podrían aprovecharse de la buena voluntad y la necesidad de los traductores más jóvenes?

Aprovechando que yo misma he estado un tiempo traduciendo voluntariamente, en este artículo me gustaría hablaros con objetividad de esta alternativa. Me centraré especialmente en cómo funciona, os daré algunos ejemplos de organizaciones en las que podéis probar si estáis interesados y, además, analizaré sus puntos positivos y negativos. Recalco el tono objetivo del artículo porque considero que el tema ya se ha debatido más que suficiente. Por supuesto que tengo mi propia opinión al respecto, pero, al final, es la propia persona la que elige si le merece la pena o no dedicarle tiempo a traducir gratis. ¿Y qué mejor manera de poder decidir que teniendo a mano todo lo que necesita saber

Tanto si eres estudiante y te llevas planteando un tiempo esto de la traducción voluntaria, como si tienes curiosidad, este es tu sitio. ¡Sigue leyendo!

1. ¿Qué es la traducción voluntaria y quiénes la necesitan?

La traducción voluntaria, como su nombre indica, es aquella que realizas sin ningún tipo de remuneración posterior. Suelen solicitarla aquellas organizaciones  sin ánimo de lucro que, por las circunstancias que sean, no poseen fondos para pagar los servicios de un traductor porfesional pero necesitan que sus actividades e ideas se difundan a varias culturas diferentes. Generalmente suelen ser ONG, revistas colaborativas o fundaciones de diversa índole.

Aquellos que necesiten estos servicios  pueden solicitarlos bien directamente, bien a través de una plataforma que se encargue de contactar con los traductores voluntarios de sus listas y adjudicar el encargo y su correspondiente revisión. Un ejemplo muy conocido de estas plataformas es el de Traductores Sin Fronteras (TWB, por sus siglas en inglés).

También tenéis Global Voices, CaféBabel, TED y otras muchas opciones. Échales un vistazo y cotillea por Google; las posibilidades y temáticas son muy amplias.

2. ¿cómo funciona?

Como cualquier otra plataforma colaborativa. Depende de dónde te interese traducir voluntariamente, pero como norma general te bastará con abrirte una cuenta, rellenar el formulario de inscripción y esperar a que te den luz verde. A partir de ahí, tendrás acceso a la plataforma y recibirás emails cada vez que haya disponible un encargo de traducción en tu combinación de idiomas.

Algunas plataformas, como TWB, también disponen de proyectos que solo remiten a traductores profesionales. Esto implica que, si te interesan este tipo de encargos, tendrás que pasar una prueba de traducción y esperar a que te avisen (según mi experiencia, normalmente tardan entre una semana y dos meses).

También pueden darte instrucciones, glosarios en algunos casos y herramientas TAO online, aunque todo sea dicho, es bastante rudimentario.

Una vez lo entregues, si el cliente lo ha solicitado, tu texto pasará a manos de un revisor. Te enviarán las correcciones cuando todo el proceso finalice.

 

Ejemplo de notificación de un encargo por email y visualización en la plataforma. Haz click en cada imagen para ampliarla.

Lo que sí me gustaría señalar para que quede muy claro es que, sea un proyecto profesional o no, la calidad que se espera de la traducción voluntaria nunca será la misma que la que se espera de una remunerada, y si no es así tenemos un problema y hay que marcar límites. Una traducción perfecta requiere formación, tiempo y esfuerzo y, sobre todo, que se trata de un trabajo. Los que solicitan la ayuda de voluntarios lo saben (o al menos deberían). No digo que se entreguen textos ininteligibles, pero exigir lo mismo de una traducción sin coste alguno sería desvirtuar la profesión.

3. ¿Qué aporta?

Vamos al meollo del asunto: ¿por qué este tipo de voluntariado le interesa a tantos estudiantes de TeI? Pues porque, como ya sabemos, al salir al mercado la experiencia con la que cuentan es casi nula. Y ya se sabe: no encuentras trabajo porque no tienes experiencia, pero no tienes experiencia porque no trabajas. Vernos metidos en ese bucle infinito al salir de la burbuja universitaria da pavor, y una forma de rellenar ese hueco en blanco del currículo es la de la traducción voluntaria. Porque sí, cuenta como experiencia y te mencionan como traductor del proyecto. Además, te envían las correcciones y puedes aprender de ellas (aunque depende, esto no ocurre  siempre), con lo que además de ganar experiencia y ayudar, estarás mejorando como traductor. Si se da el caso de que tienes que ceñirte a unas instrucciones y plazos concretos también es un buen ejercicio de cara al futuro profesional.

Y, adicionalmente, es flexible. Tan flexible como que si haces diez traducciones a la semana está bien, y si no haces ninguna en seis meses, también. Lo que hagas o no depende de ti, de tu tiempo  y de lo que te interese; tu pan no depende de esto, así que no hay problema. No suena mal, ¿verdad?

4. ¿Cuáles son sus inconvenientes?

Al margen de lo que pueda o no aportarle a un estudiante el hacer voluntariado, es cierto que se trata de una práctica un tanto controvertida. La traducción en sí ya es una profesión que socialmente se tiene muy poco en cuenta y, en consecuencia, hacerlo gratis y sin darle el valor que merece no sino devaluarla a ojos del resto. Además, como ya sabemos todos en este blog, es una actividad que requiere años de formación y de práctica. Al margen de los raros casos en los que te piden pasar una prueba para hacer una traducción, la amplia mayoría de los encargos pueden hacerlos personas sin conocimiento ninguno. Esto es, que completan el cuestionario, les dan de alta en la plataforma y, «para pasar el rato porque saben idiomas», traducen un poco. La verdad es que entiendo perfectamente a los que dicen que estos casos se parecen mucho a esos anuncios en los que buscan gente con un B2 en tal idioma para «sacarse un dinerillo extra».

Otros traductores profesionales tampoco recomiendan que incluyas en tu currículum que has hecho voluntariado, al menos no durante demasiado tiempo. Lo argumentan con que el cliente puede interpretar que estás dispuesto a trabajar gratis y, por qué no, a aceptar tarifas irrisorias.

Lo último que me gustaría destacar en este apartado es el riesgo al que se exponen los jóvenes traductores a que se aprovechen de su trabajo. Hay que tener mucho cuidado con la entidad con la que vamos a hacer voluntariado e informarnos previamente, e incluso así vamos a encontrarnos con proyectos que a todas luces no son aptos para traducirse sin beneficio económico alguno. Hablo de casos reales y de textos de más de 20.000  palabras y plazos de una semana. Creo que no hace falta ni que os diga qué opino al respecto.

5. Conclusiones

La traducción voluntaria puede ser una buena manera de practicar, ganar un poco de experiencia y evitar el temido espacio en blanco en el currículo. Hay muchísimas organizaciones muy fiables que solicitan estos servicios a cambio de dar crédito al traductor. ¿Quieres hacerlo? ¡Adelante! No tienes nada que perder y no está nada mal como opción. Pero, como en todo, ten cabeza. Por muy fiable y reconocida que sea la plataforma que elijas, siempre va a haber proyectos que sean un no inmediato.  Está en ti el filtrar y saber qué te conviene y qué no y cuentas con la ventaja de que no es un trabajo en sí ni te juegas a ningún cliente. Aprovecha esto a tu favor para poner límites e imponer tu criterio. Al fin de cuentas, siempre tienes la opción de probar y dejarlo si no te convence. ∎

‣ SOBRE LA AUTORA

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Estudiante de Traducción e Interpretación (FR/EN>ES) y Humanidades. Correctora. Residente en EE. UU. y Francia.

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2 días ago
Como he recibido varias solicitudes, si estáis pensando en solicitar un programa de mentoría conmigo escribidme a patricia.lluberas (arroba) https://t.co/USzTvo9j5P con vuestros datos y contadme si sería un programa de prácticas de estudiante o bien de tutoría profesional. https://t.co/UJpCGal1R7 auroracmena photo
3 días ago
Que los niños tengan acceso a contenido pornográfico cuando no han recibido ninguna educación sexual y probablemente poca o ninguna educación en igualdad, tiene estas consecuencias. Gracias @CarmeChaparro por contarlo.

https://t.co/jeTXfr3SgP

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